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Una producción sostenible es capaz de transformar industrias y vidas en todo el mundo. Buscamos brindar soluciones específicas para cada país y contexto, tanto para los pequeños agricultores, como los ingenios y las empresas, al reunir a múltiples actores, desarrollando alianzas mutuamente beneficiosas, y apoyando la implementación de prácticas sostenibles.

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CAPROPALMA

DATOS Y CIFRAS

560 mil hectáreas bajo manejo

CAPROPALMA

La actividad palmera y su infraestructura está asociada a procesos de ordenamiento territorial con criterios agroecológicos, fundamentados en criterios de aptitud de suelo y considerando la protección de áreas con alto valor de conservación conduciendo de esta manera a un plan de conservación y con respeto a los derechos colectivos de las comunidades aledañas y trabajadores.

Los productores de palma de aceite gestionan sus cultivos con altos estándares de desempeño ambiental, social y laboral, inspirados en los Principios y Criterios (P&C) de la Mesa Redonda de Aceite de Palma Sostenible (RSPO). Esto evita posibles efectos ambientales en la degradación de suelos y en la contaminación de cuerpos de agua. Además garantiza condiciones laborales y sociales adecuadas para los pequeños productores, contratistas y miembros de alianzas productivas.

El sector palmero y los gobiernos nacionales y regionales han coordinado para garantizar la legítima propiedad y uso de la tierra por parte de todas las plantaciones palmeras. De ninguna manera la actividad ha generado procesos de desplazamiento forzoso de comunidades campesinas o étnicas.

Las áreas potenciales para el cultivo de palma de aceite, en Nicaragua, han sido definidas por las autoridades del sector agrícola y de ordenamiento territorial  del país.  Utilizando un conjunto de variables climáticas y edáficas propias de los requerimientos agronómicos del cultivo. Y ajustados a los estudios de uso potencial de la tierra para la zona. Se priorizan áreas desprovistas de bosques, afectadas por otras actividades, tierras que no estén dentro de áreas protegidas, ni utilizadas  en la producción de granos básicos. Criterios que son parte de la estrategia para recuperar áreas degradadas, proveer cultivos perennes que den valor agregado a las tierras, contribuir a estabilizar la frontera agrícola, proveer de empleo permanente, propiciar desarrollo en las comunidades e implementar iniciativas sostenibles en el marco mecanismos ambientales.

Las zonas palmeras se ubican fuera del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, establecido para conservar ecosistemas representativos del país y su dinámica natural. Además se conservan áreas vitales de conservación localizados a lo interno de las fincas. Y se respetan aspectos socioculturales de las poblaciones locales. El nivel de pobreza en las zonas potenciales, señala que las condiciones de los pobladores son difíciles, con ingresos inferiores a los U$ 20.00 per-cápita/mes. En consecuencia, la mayoría de las comunidades se ubican en las categorías de severa y alta pobreza, con excepción de las cabeceras municipales.

Actualmente se encuentran impulsando el proceso de Interpretación Nacional del Estándar Internacional de Producción de Aceite de Palma Sostenible (RSPO), con amplia participación de distintos sectores, sociales, institucionales y productores. Con el objetivo de establecer un marco nacional de referencia para los procesos de certificación nacional con reconocimiento internacional. Además están impulsando el proceso de Capacitación y creación de capacidades en pequeños y medianos productores en buenas prácticas agrícolas y temas asociados a la producción sostenible.

Historia

El cultivo de la palma Africana en Nicaragua inició en los años de 1945 – 1950 con la siembra aproximada de 500 hectáreas. Actualmente la producción  y cosecha es realizada por PALCASA y Cukra Hill , empresas radicadas en el municipio del Rama y productores independientes que buscan cómo reactivar su producción con el apoyo de la Empresas y la CAPROPALMA quiénes realizan gestiones para capacitar en buenas práctica agrícolas y vincularlos a organismos de apoyo, tanto para elevar su productividad como para ampliar sus cultivos.